Cuando pensamos en los primeros pasos de un programador, la frase «Hello World» viene a la mente casi de inmediato.
Vivimos en la era de la información, donde cada clic, cada búsqueda y cada publicación en redes sociales contribuye a la creación de un volumen de datos que crece exponencialmente día a día.
En la era de los discos duros portátiles y el almacenamiento en la nube, es difícil imaginar un tiempo en el que guardar unos pocos megabytes requeriría un equipo del tamaño de dos frigoríficos.



